miércoles, 27 de agosto de 2008

AL LECTOR

Un buen día como tantos otros me predisponía a luchar con clientas, costureras, secretarias, a discutir con mis amigos y a pelear conmigo mismo. No hubo nada de eso. Ese día me llamaron para conversar la idea de escribir un libro. Un libro para contar mis historias, mis sentimientos, mis ideas. ¿Un libro, yo? ¿Yo, un libro? Lo tengo que pensar. No sé. Esperé. Lo pensé… dos segundos después, acepté. Una biografía. ¿Una biografía? Un punto en el camino, un registro de mis desastres, de mi amor, de mis triunfos, de los fracasos, de la colección de retazos de vida que cargo en la mochila de la experiencia. ¿Por qué no? Pero ¿a quién le interesa lo que yo pueda escribir? A mis amigos, a los que me alientan y me piden que no afloje, quizá a mí mismo como si fuera un descanso en mi largo peregrinaje, un refugio donde desplegar mapas y estudiar el camino por venir. Una huella que dejo en el camino de la vida. Escribir mis recuerdos. Una bitácora rota que registra pero no puede indicar el rumbo de su nave.

Me asalta la duda. ¿Seré fiel a mí mismo? Recuerdos, sí. Me dije un día: soy lo que soy, mi propia creación y mi destino. Nos hacemos como pintamos una tela. Somos una obra de arte. Dupliqué mi creación en el taller y en la calle, me hice a mí mismo. Luché contra mí mismo. Los abandonos. Los fracasos. Los miedos. El éxito. El amor. Todo dejó una huella en mi alma. Me siento tan indestructible. Me siento tan vulnerable.

Tuve que aprender a vivir, a pedir perdón, a comprender para no odiar, a odiar para sobrevivir, a no rendirme en un campo de batalla minado día a día, cercado por los fantasmas.
Levantarme y saber que aquí estoy yo, Roberto, y que aquí, aquí me quedo. Una colección de crepúsculos.

Aprendí a pedir amor cuando es necesario, a disfrutarlo y a resignarme cuando me falta y, sobre todo, a no volver a callar, nunca más, ante nada ni nadie.

Prometo que a lo largo del libro seré fiel sólo a mi pasión, este es un libro abierto a mi propia incredulidad. Mi biografía no será tanto una colección de lo que entiendo sobre mi vida, sino una arena donde intentaré comprenderla junto a ustedes. No es modestia: es asombro, es un juego de apariciones.

Voy a pasear por todas las épocas de mi vida y de mi carrera profesional: todos los estados, todos los colores y los sonidos que en mi existencia dejaron sus huellas.

¿Quién pudiera no mirar atrás y seguir el camino prometido por Dios? No puedo dejar de mirarme en el espejo de mi propia historia. ¿Estaré condenado, igual que la esposa de Lot, a volverme una estatua de sal por aferrarme a un sitio en llamas? Sodoma caía abrazada por el fuego, como cayó mi casa paterna, mientras huía en busca de una vida digna y un amor verdadero. No creo en el futuro sin pasado, ni en la felicidad sin presente. Soy quien soy, quien fui con mi vida tal cual la viví.

A pesar de tanta belleza y tanta poesía que hoy me acompañan, no puedo dejar de mirar atrás. Gracias por estar conmigo. A los que están, a los que estuvieron y a los que estarán. Pues yo he vivido a mi manera y así soy muy feliz.

4 comentarios:

Andrea Carboni dijo...

Mi querido amigo;me alegro que hayas tomado esta decision de transmitir en un libro tus experiencias, temores, ambiciones y los sentimientos mas profundos que vivieron y aun siguen dentro tuyo.Tal vez sea una herramienta para poder alejar esos fantasmas que decis que a veces siguen merodeando por ahi. Pero lo importante es que has tenido y aun tenes esa capacidad que solo un grande puede tener para afrontar los obstaculos o retos que esta puta vida nos pueda poner a prueba. Y vos supiste pelear contra todo, y deduzco que no habra sido nada facil, seguro que no mi querido amigo. Espero que esos "espectros" queden de ahora en mas solo sobre las paginas de este libro y asi puedas liberarte de ellos y seguir disfrutando plenamente de esta vida maravillosa
rodeado de tus afectos y del exito que tenes merecido por haber peleado por ello.

Anónimo dijo...

Con gusto leeré este libro, porque, Roberto me pareces un personaje especial. Corajudo y al mismo tiempo temeroso. Tierno y al mismo tiempo, en su propia defensa capaz de injuriar. Superado y al mismo tiempo deseoso de ser amado. En fin, una persona carismática, atrayente.......con mucho angel Cristina

Anónimo dijo...

los subí a la página donde están todas las novedades de Planeta www.youtube.com/planetalibros que es donde entran libreros.
Suerte con el libro

NB dijo...

Felicitaciones, Roberto. Siempre me pareciste alguien sobre quien valía la pena hablar, o escribir. Y ahora lo hiciste vos mismo, ¿quién mejor? Ojalá estés contento con tu hijo-libro.
Yo soy escritor, hay fragmentos de mis libros en mi página, a la que sos muy bienvenido si querés visitar (www.nestorbarron.com.ar).
Hasta pronto, y una vez más: felicidades!

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